Croqueteando por Sevilla

Todo comenzó tras leer un artículo sobre los supuestos mejores sitios de croquetas en Sevilla Secreta. Decidí organizar la ruta de la croqueta con la familia en Navidad. Después de dar muchas vueltas lo fijamos el 30 de diciembre y ni cortos ni perezosos no pusimos a patear media Sevilla de un sitio a otro.

Después de visitar 2 sitios, más una parada estratégica para tomar una Cruzcampo, nos dimos cuenta de lo poco práctico del mapita que nos había hecho andar mucho por unas croquetas que, sin menospreciar, tampoco llamaría yo las mejores de Sevilla. Así que me decidí a contar mi experiencia en este blog y, de paso, a ir añadiendo más sitios que vaya encontrando.

Nuestra ruta

Croquetas de Jamón, La Becerrita, Sevilla

Empezamos la ruta por La Becerrita, un local de mucha fama en Sevilla cuando se habla de croquetas. En la carta hay dos tipos de croquetas: de rabo de toro y de jamón. Si no recuerdo mal, la ración sale a 16 euros.

Las croquetas de jamón eran muy cremosas, aunque a todos nos pareció que estaban sosas. Por otro lado, las croquetas de rabo de toro eran pequeñitas, pero estaban muy buenas.

Si os decidís a seguir una ruta, es muy importante  comentar entre todos que os ha parecido. Nos sentíamos como un juez de Masterchef.

Una vez acabamos, pusimos rumbo a Casa Ricardo, un bar cofrade en pleno centro de estos en los que se come bien, bien. El problema aquí fue la distancia entre los dos bares. En la ruta croquetera que estábamos siguiendo había que andar demasiado entre cada bar. Así que tuvimos que hacer una parada no planeada para descansar en un bar con unas croquetas normalitas que prefiero no nombrar.

En Casa Ricardo tomamos croquetas de jamón, cremosas y muy ricas. A mi gusto les faltaba más jamón, pero gustaron mucho en el grupo. De precio estaban muy bien, a unos 8 euros la ración de 8 croquetas.

Casa Ricardo, Sevilla

En este punto, nos habíamos comido una media de 6 croquetas por cabeza y 3 cervezas o tintos de verano, y con tanto parón no nos quedaba sitio para seguir. Bueno, a todos menos a un guiri que nos acompañó que quería seguir comiendo.

Como primera ruta bien, aunque mejorable. Probablemente buscar sitios más cercanos y no centrarse en lo que se lee en algunas páginas sería más recomendable. Os iré contando los descubrientos que haga durante el resto de mis vacaciones.